28.5.16

Poema en una caja

Si tomara un pedazo de papel
y anotara una fecha
y me detuviera un rato frente a él
mirando su blanco infinito,
ese blanco infinito de óvulo palpitante
y lo colocara luego en una caja,
ahogado ya de flotar
esperando por mis dedos de flagelo,
¿estaría presagiando alguna muerte?

24.5.16

Polvo en el aire


Voy taconeando por la acera a las ocho de la mañana. En el restaurante de comida rápida un muchacho desgarbado limpia los cristales. Miro adentro. Me miro el reloj. Decido que no voy a entrar. Sigo taconeando calle arriba, abriéndome paso entre los estudiantes y los billeteros, luchando con mi cartera y el vuelo de mi vestido; estamos en marzo y la brisa de cuaresma parece que se estira sobre las copas frondosas de los árboles, se desliza sobre el piso y levanta un polvo cargado de diminutas piedras.

Vuelvo a mirarme el reloj. El problema de la distancia aún es salvable. Vuelo 860, asiento 22F.  Pienso que ya ha pasado mucho tiempo. Que el taconeo terminará pronto sobre el alfombrado. Que me sentaré pegada de la ventanilla procurando que el ruido de la turbina ahogue el delgado soplo de aire entre mis dientes mientras lo imagino sujetándome contra la puerta de la cabina, poniéndome de espaldas, subiéndome el vestido, esperándome.

20.5.16

Cirugía

Me entra sin disculpas,
me muta los tejidos,
las medidas antiguas,
las venas y las aguas
y más adentro,
donde están,
me hurga las heridas
las refriega;
me duele,
cloroformo y azúcar,
me arden en la sangre,
uno a uno,
sus dedos de algodón.

Introducción a la memoria

Hay una rama seca
en donde quieren anidar los pájaros.

Y hay un pozo oscuro
donde nadan serpientes
tragando manantiales.

Hay una mano ingenua
que va diciendo,
va surcando
y cae profundo,
donde los pájaros anidan
y las serpientes beben agua.

1.5.16

Viernes santo

Este día debía ser sagrado
y no veo los mantos ni las cruces.

Un grupo de hombres discute
sobre la fe;
de Cristo,
de María,
de política
y de la ley de cabotaje.

El gentío camina;
beben piraguas,
hablan,
pasean a sus perros
y leen algo en su celular.


Y yo me preguntaba
si tú tenías hambre,
si habías bebido agua
y miraba las flores de roble
amortiguadas en la acera.

Este día debía ser sagrado,
lo pienso mientras miro
la cúpula de la catedral.
Las palomas pasan volando sobre mi cabeza.
y tu presencia queda resumida
al contraluz de un dibujo.