19.9.11

Víspera

Una gota
-cuidadosa-
baja
peldaño a peldaño
sin salir de los ojos,
consciente
de su fosforescencia.

18.9.11

Conclusiones mirando una puerta

Un hombre ya no quiere 
ser un handyman.
Saco cuentas a lápiz y papel
y ya mañana es lunes.
Tengo que decidir el menú,
aceite, arroz, frijoles.
La cerradura de la puerta está floja,
y hay que reforzarla, 
y las bisagras.
En la mesa hay un periódico
y la semana tiene siete días,
debe haber por ahí un destornillador,
qué  mañana tan quieta,
sólo el pecho de un hombre, que soy libre
y la casa es grande
 y los techos son altos.
Un hombre ya no quiere ser un handyman;
ya no quiere atornillar bisagras,
componer cerraduras,
 colocar telas metálicas
 para que los insectos y roedores
 no pasen de la calle a adentro.
Es que soy libre.
Quédate aquí un poquito,
 háblame de tus cosas, 
dame tu pecho, así, para dormir.
 Vuela estos techos altos
y métete en mi cuerpo,
 asegura la puerta.


16.9.11

Nocaut

Como asimila un boxeador los golpes
que recibe arrinconado contra las cuerdas,
cada gancho, cada puño,
cada derechazo a la mandíbula,
cada caída en que se corta un pómulo,
cada caída en la que cuenta diez
y luego se levanta de la lona
con la nariz sangrante
y se pone su faja en la cintura
y alza su brazo victorioso,
peso completo,
así puedo decir
que me olvidé de ti.